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7 Summer Vibes del Verano 2018 + 1 (actualizado 2019)

La traducción literal de Summer Vibes es “Vibraciones del verano”; es decir aquellas cosas que nos hacen vibrar, emocionar, disfrutar y vivir a tope el verano. Así que de “Good vibes” o buenas vibraciones va este post. Un estilo de vida que en Bendita Locura nos apasiona porque así somos nosotros, apasionados.

Y ¿qué nos hace vibrar en verano?

1.- La buena compañía: familia, pareja, amigos, nuevas relaciones… A pesar de que dicen las estadísticas de que las parejas se divorcian más durante las vacaciones de verano, lo cierto es que nuestro AMOR por los demás está más a flor de piel. Todo nos divierte más, nos gusta más y nos sentimos, en general, más relajados a la hora de mostrar nuestros sentimientos. Y eso nos ayuda a empatizar más con la gente y a ser más compasivos.

2.- Los viajes: Suele ser nuestro “viaje del año” porque disponemos de más días libres y sólo organizándolo ya lo pasamos bien. Nuestras #summervibes, en forma de endorfinas y serotonina, entran ya en acción. Baleares, Canarias, Cádiz y las sempiternas Londres, Roma, París y Nueva York se llevan el gato al agua para DISFRUTAR del verano. Los españoles, en general, preferimos destinos nacionales en verano. No es de extrañar teniendo las costas, montañas, pantanos y clima que tenemos aquí. ¡Somos la envidia del mundo!

3.- Ir a conciertos al aire libre o verbenas populares. Es la época de los conciertos. Vienen artistas internacionales para compartir escenarios con los nuestros. este verano de 2019 está cargadito de talento para todos los gustos y edades. Manu Carrasco en el Wanda, Rosalía en el Mad Cool de Madrid, Aitana en el Concert Music Festival de Sancti Petri, Bud Bunny en el Sónar de Barcelona, Lana del Rey en el Festival Internacional de Benicasim, Miguel Poveda en el Start Line de Marbella y un largo etcétera. En verano nos gusta salir, tomar algo al aire libre y si además nos cantan para que podamos BAILAR y VIBRAR ya es lo máximo. Y si somos de los que preferimos las orquestas de pueblo, esas que nos traen recuerdos de la infancia y que nos saben a “lo nuestro” pues a disfrutar de la bachata y de la bamba y Paquito chocolatero mezclado con el tinto de verano y las tómbolas. Que no pare la MÚSICA ni la ENERGÍA.

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4.- Los Mercadillos Ambulantes. No hay verano que se preste sin mercadillo ambulante. Da lo mismo que sea de quesos, zapatillas, ropa interior o frutas y verduras. “Compre uno y pague 4” ¿o es al revés? Por lo menos una sandía de 5 kilos o un vestido fresquito cae sí o sí. Un verano que se acabe sin pasear entre puestos y llevarte un SOUVENIR no mola nada. Forma parte de nuestro ADN y aunque haga un calor de justicia y estén más concurridos que el metro en hora punta, escuchar cómo jalean el género los que regentan los puestos, con gracia y salero, nos alegra la jornada. Eso es… #morevibes

5.- Hacernos fotos, selfies y colgarlas en Instagram. Hemos cogido la “mala costumbre” de compartir todas nuestras “summer vibes” con el resto del planeta. Sin selfie parece que no hemos salido de vacaciones. Es como la prueba del algodón. Y no es que esté mal, lo malo es cuando nos ocupamos más de inmortalizar lo que hacemos que de hacerlo. Comparte tu ocio con los que están presentes y, de vez en cuando, cuántaselo a los demás. Verás como así es más divertido. Y ¡ojo! con los precipicios a la hora de hacerse SELFIES porque ya van más de 130 muertes en el mundo por esta causa. Y La India se lleva la palma. Se está empezando a prohibir este tipo de “fotos-asesinas” en algunos parajes.

6.- La gastronomía. Comer es un placer. Eso nadie lo discute. Y las “good vibes” que proporciona son adrenalínicas. Los científicos dicen que nuestro cerebro busca comida como fuente de energía y, también, para sentir placer. Un buen arroz (aunque sea sin bogavante), un marisco recién sacado del mar, una empanada gallega, una tortilla de camarones, un helado artesano o una horchata de chufa…FELICIDAD, o de nuevo #summervibes.

7.- Acostarnos tarde y dormir la siesta. Una cosa lleva a la otra y las dos nos encantan. El refrán popular de: “A quien madruga Dios le ayuda” también coge vacaciones en verano porque lo que nos ayuda a levantarnos tan tarde como queramos es que no vemos la hora de irnos a la cama por la noche. La luna, la brisa fresca del ocaso, el gin-tonic y la música de fondo… Así cómo nos va a entrar sueño. Sin embargo, la hora de la siesta esa sí que es SAGRADA. No hay nada como ese amodorramiento lánguido que nos entra después de comer. Y, como buenos españoles, nos echamos la siesta sin condiciones y con el aire acondicionado a tope. ¡Ojo con el consumo responsable! ¿Es esto una Summer Vibes o no?

8.- Leer.

Las cifras hablan por sí solas: Según la Federación de Gremios de Editores de España, el 61,8% de la población española prefiere leer en vacaciones. Lo asociamos a relax y, desde que existen los eBooks y los eReaders, las cifras suben aún más. A pesar de que el libro físico sigue teniendo legiones de seguidores (es más romántico y tecnológicamente no falla nunca), poder leer un “tocho” de libro de 1.500 páginas en formato eReader se agradece y más liviano para llevarlo a la playa (los hay ya que hasta pueden sumergirse a dos metros). Sea en el formato que sea, no tienen precio esas historias ficticias que nos mantienen en vilo y que, cuando nos enganchan, leemos las últimas páginas muy despacito para que nos duren más.

Seguro que se os ocurren muchas más summer vibes para ponerlo de hastag en vuestro IG. Si es así, compártelo con nosotros y que no pare el verano.

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