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La actitud es lo que importa, palabra de coach

Por todos es sabido y asumido que las mujeres somos capaces de hacer dos cosas a la vez sin el mínimo esfuerzo, pero os aseguro que las nuevas generaciones saben hacer cuatro y hasta cinco. El ejemplo lo tengo en casa. Julieta puede estar haciendo los deberes mientras escucha a toda pastilla el último éxito de Bruno Mars, lo tararea, hace skype con su amiga Natalia, wasapea con #prefieronosaberlo y, si está asomando el finde, se pinta las uñas. Y claro, estando ya en el último curso de bachillerato y con una tutora que me dice que tiene muuuuuuucho que estudiar, se me agría la mala leche que intuyo que se me va a poner a principios de junio.

Nuestra conversación diaria es la siguiente:
-Julieta, así es imposible aprobar.
-¡Qué pesada mamá y qué negativa!
-Pesada vale, va con el cargo, pero ¿negativa?  ¡realista, que no es lo mismo!

Charla motivacional para madre e hija

Pero, por remar a favor, decido apuntarnos, madre e hija, a una charla motivacional, gratuita -y, por tanto, más motivacional- organizada por el CEU para alumnos de bachillerato. Muy buena idea. Y, además, el ponente es Víctor Küppers, al que ya escuché el año pasado pagando. Respuesta de mi #queridaadolescente:
-Jo mamá, vaya rollo. Con lo que tengo que estudiar (en este punto me ahorro el comentario porque puedo decir un taco y no procede). ¡Voy a perder toda la tarde! -insiste-.
-¿No es eso lo que haces cada tarde hija? -me pregunto yo para mis adentros, sin verbalizarlo para no desatar el Katrina II, categoría 5-.

El caso es que vamos. Y como no podía ser de otra forma, se celebra en un hotel del centro de Madrid. La Gran Vía, desde las navidades pasadas, se ha quedado con un reguero de carriles para los peatones -que en una tarde de miércoles del mes de enero parece una estéril pista de aterrizaje sin aviones ni almas a la vista-, mientras que el único carril para coches proyecta una romería de carros similar a la fila única del Carrefour.

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Llegamos tarde. Todo el mundo ya está sentado y solo conseguimos, y de milagro, una silla. A turnarnos: Yo, mis tacones, Julieta, mis tacones, yo… ¡Mal empiece para ver la vida con actitud positiva como propone Víctor! Pero como sé que este coach es especialista en gestionar el entusiasmo, me motivo sola. ¡¡¡¡¡Y Julieta sonríe!!!!! ¡Bingo! La cosa funciona.

Lo que diferencia a los tristes de los no tristes

Küppers habla de lo importante que es tener conocimientos y habilidades pero, por encima de todo, actitud. Eso es lo que diferencia a los tristes de los no tristes. A los perdedores de los ganadores. A los que llegan a ser felices de los que siempre están lamentándose. Y yo, que opino exactamente así, quiero que Julieta empiece la Universidad con actitud. Y como ella es muy positiva, no le faltará ni actitud ni habilidad y, espero, por su bien y por el de sus futuros pacientes, que el conocimiento lo vaya adquiriendo también.

Desde que mis hijos son pequeños siempre les he insistido con lo mismo sin saber que ese pensamiento era de Tolstoi. Ahora ya lo sé y os lo transmito: “Si no haces lo que te gusta, haz que te guste lo que haces”.  Eso ha propiciado, por ejemplo, que yo siempre haya ido feliz a trabajar y que las labores más tediosas no me hayan engullido. Y eso es lo que quiero para los míos: ACTITUD. Y que aprecien lo que tienen sin querer demasiado lo que no poseen porque, al fin y al cabo, la felicidad está hecha de cosas pequeñas y de momentos increíbles… Aunque me viene a la cabeza, la célebre cita de un gran sabio con muchísimo sentido del humor, Groucho Marx. Él decía también que la felicidad estaba hecha de cosas pequeñas como: un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna. Jajaja. ¡Me encanta! ¡Un like para Groucho!

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Ahora, voy a dejar de daros la chapa y apuntar algunas de las “perlas” de Küppers que, siendo todas ellas de sentido común, conviene que nos las refresquemos. Por la número 9 te pueden hasta arrestar por chiflado. ¡Así es la sociedad en la que nos movemos!

Frases de Víctor Küppers

1. “Uno tiene que entender que, en la vida, nos guste o no, las cosas son como son, no como nos gustaría que fueran”.

2. “¿Cuánto vales tú como persona? (C+H)xA. Conocimiento, habilidad y actitud. La C suma, la H suma, pero la A multiplica”

3. “A veces hay que darse cuenta de que en la vida lo más importante es que lo más importante tiene que ser lo más importante”.

4. “Los seres humanos funcionamos con ilusión, no hay nada como tener ilusiones. Si alguien no tiene ilusiones se las tiene que poner”.

5. “Siempre podemos elegir nuestra actitud. Esa es la libertad que tenemos los seres humanos. Eso es lo que separa los cracks de los chusqueros”.

6. “Tienes que luchar cada día porque seas la mejor persona que puedes llegar a ser en los ámbitos que te han tocado”.

7. “Para ser feliz, la manera más rápida y sencilla es ser amable con los demás. Así de simple”.

8. “Nuestra actitud influye en la manera en que percibimos las cosas, por eso cuando uno cambia su actitud, su entorno también empieza a cambiar”.

9. “Saluda con alegría a todas las personas. ¡A todas, también a las desconocidas! Y sonríe”.

10. “No te quejes. Haz algo por mejorarlo. Y relativiza los problemas porque solo cuatro son graves”.

11. “No nos aprecian por lo mucho que sepamos o por la experiencia que tengamos, nos aprecian por nuestra manera de ser”.

12. “Sé agradecido y valora lo que tienes”.

13. “Genera paz y armonía a tu alrededor. No quieras tener siempre razón o que se haga lo que tú quieres”.

Así que ya sabes, tanto si vas a empezar la universidad como si te vas a casar y empezar una nueva vida, o cambiar de trabajo, o hacer la compra del mes… lo más importante es que lo afrontes todo con actitud positiva y que, si puedes, asistas a una charla en vivo de Víctor Küppers porque no es lo mismo contarlo que escucharle a él. Víctor consigue que sea ilusionante. Así que cuanto antes nos motivemos, mejor.